domingo, 28 de marzo de 2010

Palabras universales


En el programa de hoy de Página2, tres escritores de provincias (Alicante, Salamanca y Tarragona) han comentado que les gusta residir y desarrollar su faceta de escritores en esas ciudades, y no en Barcelona o en Madrid, más tumultuosas y estresantes. Atrás quedó la época en la que los escritores se comunicaban sólo en las famosas tertulias, o círculos de prestigio literario, o cuando había que estar cerca de las editoriales para entregar los originales y las pruebas, o para realizar el trabajo conjunto autor-editor. He de decir que no conozco personalmente a las personas de la editorial con la que publico.
Internet ha modificado todo este proceso y lo ha hecho más universal. También ha transformado la relación escritor-lector, hasta el punto de que ya no tiene tanto sentido la cita de Orson Welles: "Lo peor es cuando has terminado un capítulo y la máquina de escribir no aplaude”. Ahora podemos mostrar nuestra opinión sobre lo que alguien ha escrito en su blog, por ejemplo, de inmediato.
"Si una obra es buena, lo es habiendo sido escrita en Madrid o en Tarragona", decía una de las escritoras. "Saben que no me gustan los eventos, así que no me invitan", indicaba otra.

Y es que, salvo que tengas un interés especial por las relaciones sociales, lo que el escritor quiere es estar a solas con sus palabras, soltarlas al viento y que éste las lleve hasta donde sean reclamadas por los lectores.

"Quiero éxito con mis libros", dijo otro escritor en un programa anterior de Página2, pero no fama.

Estoy muy de acuerdo con esta manera de interpretar el oficio de escritor, así como con lo que le escuché a Jodorowsky en una charla:

“El arte debe servir para sanar, si no sana no es arte, sino delirio del ego”.